Decide Madrid

¿Estás de acuerdo con la necesidad de introducir una regulación de la instalación de pantallas digitales en establecimientos? Manifieste su conformidad o no con la instalación de las mismas.

Otras respuestas (22)


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  • Francisco Pujol Clapés

    Es abosultamente impresncindible que se eviten las molestias a los vecinos derivadas de la instalación de pantalles digitales en escaparates y fachadas. este tipo de paneles informativos lanzan luz horizontal incumpliendo el reglamento técnico de eficiencia energética en iluminación y la ordenanza reguladora de la publicidad exterior del Ayto de Madrid. Además tampoco disminuyen muchas pantallas su intensidad luminoso en horario nocturno ni se respetan los horarios establecidos en la ordenza de 2009. Por último significar la tremenda proliferación de este tipo de pantalla

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  • ASERLUZ

    Las pantallas digitales conviven cada vez más con los rótulos luminosos estáticos, pero sin llegar a sustituirlos. Su posibilidad de mostrar información dinámica en tiempo real integra la calle en la sociedad de la información y son muy útiles para campañas informativas, de marketing o promoción. En ASSERLUZ pensamos que su uso es necesario (y prácticamente inevitable dado el auge de la tecnología en la comunicación), pero sí se deben plantear normas legales en cuanto a su uso y explotación, el horario de funcionamiento, su luminosidad máxima, si presentarán videos (24 fps) o imágenes estáticas secuenciales, su uso interior o exterior, etc.

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  • Xaverius

    A mí también me gusta más la palabra "regular" que "prohibir", pero pienso que debería impedirse que este tipo de pantallas se oriente a la calle. En el texto que ofrecéis se habla de zonas de "vanguardia", pero me gustaría saber qué vecino quiere que a su calle o su barrio le toque ser "de vanguardia" y viva acosado por la luz y el movimiento de estos reclamos publicitarios. Este tipo de contaminación lumínica y cognitiva afecta a la calidad del sueño, el estrés y la vida cotidiana en el espacio público e incluso dentro de la propia vivienda. Los comercios deberían poder poner cuantas pantallas quisieran hacia el interior de sus establecimientos, con el objetivo de informar de sus productos, ofertas y servicios, pero no dirigidas a la calle, que es de todos.

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  • Carlos Herranz-Dorremochea

    Las pantallas digitales emiten luz, estática o en movimiento. Por consiguiente, y con independencia del contenido de su emisión, la lógica dicta que han de sujetarse a regulación análoga a la iluminación de exteriores. De no ser así, su uso como hasta ahora (esto es, en cualquier emplazamiento, luminosidad, espectro de emisión y horario) invalida por entero todo esfuerzo de lucha contra la contaminación lumínica del alumbrado público y privado por aplicación de normativas actuales o futuras. Por tanto, la regulación adecuada de las pantallas digitales debería: (1) limitar su emisión hacia arriba para no contaminar el cielo nocturno ni causar intrusión lumínica en domicilios (emitiendo exclusivamente hacia abajo); (2) limitar su luminosidad para no causar deslumbramiento a viandantes ni conductores; y (3) evitar la radiación en torno al azul (la luz más perjudicial para la salud). Hoy por hoy estas premisas hacen imposible técnicamente su uso nocturno y deberían usarse solo de día.

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  • Gran Pantalla

    Por supuesto es necesaria una regulación, ya que cada vez es mayor la proliferación de las mismas, con visibilidad desde la vía pública, siendo con la ordenanza actual elementos "alegales". Estamos de acuerdo con la instalación de soportes que publiciten los servicios o productos del establecimiento. Así mismo, se debe regular el nivel de luminosidad de éstas pantallas, para que no afecten a tráfico y peatones, así como su tamaño, que nunca debería ser superior al del resto de los soportes publicitarios instalados en vía pública bajo concesión y evitar así la saturación de m2 publicitarios.

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  • Xaverius

    Estoy completamente de acuerdo con la regulación de este tipo de pantallas. En poquísimo tiempo hemos visto una increíble proliferación de pantallas digitales orientadas a la calle. Todos sabemos que la propia naturaleza de una pantalla luminosa y en movimiento obliga a la mirada a dirigirse a ella, por lo que su multiplicación causa estrés y fatiga cognitiva al viandante y distracciones al conductor. Además, alteran profundamente el paisaje urbano: las pantallas destacan sobre todo lo demás, ensombrecen la arquitectura que las acoge y el conjunto de la calle. Buen ejemplo de ello es lo que está pasando con la Gran Vía: es inadmisible que un conjunto aquitectónico de excepcional belleza como esta calle, la más emblemática de Madrid, se esté convirtiendo en un puro anuncio luminoso, en Blade Runner. Tanto madrileños como visitantes tenemos derecho a disfrutar de la Gran Vía, de nuestra ciudad y de nuestro patrimonio sin ser bombardeados constantemente por publicidad en pantallas.

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  • Sergio Fernández Balaguer

    Sí, totalmente de acuerdo. Una cosa es crear un "picadilly" en Callao, y otra muy distinta que toda la Gran Vía sea una pantalla de televisión, como ya ocurre en muchos comercios. El estrés visual que generan estas pantallas resulta molesto e impacta mucho en el paisaje urbano, especialmente cuando se permite su instalación en pisos superiores de los comercios, como ya pasa en varios edificios de Gran Vía. Pero también otro tipo de luminosos empleados por comercios, como los láser que apuntan a aceras o las cruces de las farmacias que brillan más que una "supernova". Totalmente innecesario. E igualmente, los luminosos en lo alto de los edificios (por ejemplo, los que se ubican a ambos lados de la M30)

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  • Alberios

    Ya estamos saturados de impactos publicitarios como para no regular este aspecto tan visualmente agresivo. Es necesario regularlo. Como publicidad interior, dentro de centros comerciales y estaciones de metro me parece perfecto. En la calle y espacios públicos abiertos me parece un elemento completamente prescindible.

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