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Consulta en Decide Madrid sobre la legitimidad de la monarquía

byGranizo byGranizo  •  23/02/2018  •    2 Comentarios

Código de la propuesta: MAD-2018-02-21463

Teniendo en cuenta la situación actual, se debería realizar una consulta para mostrar la voluntad de los ciudadanos de Madrid con respecto al debate sobre la monarquía.

Más de 30 años después de la restauración borbónica en España, empieza a surgir un creciente movimiento republicano que cuestiona el sistema político vigente. Cada vez es más habitual ver banderas tricolores en la calle, empiezan a surgir diversas plataformas ciudadanas por la República, se empiezan a ver protestas simbólicas contra la monarquía, empieza a haber incluso cierta iniciativa dentro de la propia clase política como la red de municipios por la III República. Pero cabe preguntarse si este movimiento aparentemente aún minoritario responde a una necesidad real de nuestro país o si más bien se trata de una cuestión puramente idealista de unos pocos republicanos nostálgicos.

Los argumentos a favor de la república se pueden sintetizar en los siguientes puntos:

– El sistema republicano es mucho más económico, democrático, lógico y justo. No fomenta como la monarquía la desigualdad y el trato de privilegio y pone a todos los ciudadanos en igualdad de condiciones frente a la ley.

– Es muy peligroso que haya una persona con tanto poder como el rey, situado por encima de la ley y sin control posible, la historia misma lo demuestra. El sistema no debería depender de una persona. El sistema republicano es mucho más seguro porque no da tanto poder al jefe de Estado y además permite elegirlo cada cierto tiempo. Además en una república no existen problemas de sucesión, que tantas guerras han provocado a lo largo de la historia.

– Tenemos una “democracia” donde no existe realmente libertad de prensa (la monarquía no se puede criticar, es decir no se puede criticar el modelo de nuestro Estado), donde hay poca independencia de poderes, donde hay poco control de los mismos, donde hay poca transparencia, etc. No tenemos una democracia verdadera porque muchos de sus pilares fundamentales, entre ellos la libertad de expresión, no se cumplen o se cumplen insuficientemente. Nuestra “democracia” está muy “limitada”, es claramente insuficiente. El modelo de nuestro Estado, del que la monarquía es parte sustancial puesto que es su núcleo, es muy poco democrático. Es decir, es un problema de las bases de nuestro sistema.

– Se suele decir que lo importante son los problemas cotidianos, que desde ese punto de vista da igual república o monarquía. Pero los que dicen eso, se olvidan de que si la estructura básica del sistema está “enferma”, es decir, si las reglas del juego están “viciadas”, entonces eso afecta a todo: se producen más problemas de convivencia que derivan a veces en violencia, más problemas de corrupción, más bloqueo en la solución de los problemas menor pluralidad de ideas y por tanto menor posibilidad de encontrar soluciones para resolver los problemas. ¿Qué justicia puede esperarse de un sistema cuya ley de leyes es profundamente injusta porque atenta contra el principio básico de igualdad ante la ley de todos los ciudadanos? La libertad y la democracia son condiciones necesarias e imprescindibles aunque no suficientes, para convivir en paz, para mejorar y progresar, para resolver los problemas cotidianos de todos.

– La monarquía actual tiene muy poca legitimidad porque fue coronada por una dictadura y aprobada indirectamente en un referéndum en el que no se dio opción a un Estado republicano. Esta monarquía es muy poco transparente porque no está sometida a prácticamente ningún control. Un referéndum donde se pueda elegir libremente y en igualdad de condiciones entre monarquía y república proporcionaría mayor legitimidad al sistema, sea cual fuese el resultado, y contribuiría a cerrar la página de la Transición.

– El establecimiento de una república puede acelerar y aglutinar las reformas necesarias para avanzar en nuestra democracia. Nuestro sistema necesita realizar un amplio conjunto de reformas para conseguir mayor grado de democracia y para ello es necesario que se hagan desde el sistema actual o bien “rompiendo” con el sistema actual y “regenerándolo” consiguiendo asegurar que las reformas se hagan, que sean más importantes y que se hagan más rápido a través de una república. La República puede ser el “catalizador” de la “regeneración democrática” de nuestro país. Y no menos importante, puede establecer las bases para poder desarrollar la democracia hacia cotas más altas en el futuro, para poder mejorar el sistema de forma continua y sin ningún obstáculo.

La República no nos resolvería inmediatamente nuestros problemas cotidianos pero sentaría las bases para que eso fuera mucho más posible. Y por lo pronto ahorraría de entrada unos costes importantes a todos los ciudadanos y “sanearía” nuestra democracia, que falta le hace. La República nos traería un presente mejor y de paso nos proporcionaría un futuro más seguro. Además de los argumentos teóricos o de principios a favor de la república, aplicables a cualquier país, hay que sumar las peculiaridades de nuestra historia reciente que hacen que un referéndum para elegir la opción de sistema sea en nuestro caso necesario para avanzar en nuestra democracia.

El día en que los republicanos puedan defender sus ideas en igualdad de condiciones que los monárquicos, que actualmente tienen todos los poderes a su favor, especialmente la prensa más importante, el movimiento republicano superará inexorablemente al monárquico. Por esto se encargan los medios “oficiales” de obviar dicho movimiento porque puede crecer rápidamente en cuanto se le dé la mínima oportunidad. Las encuestas hay que tomárselas siempre con mucha prudencia pero el hecho significativo es que ya empiezan a verse encuestas donde el movimiento republicano supera al monárquico, y esto con una “promoción” casi nula de dicho movimiento y sin debates. La monarquía juega con mucha ventaja: lleva más de 30 años “promocionándose” con los grandes medios de comunicación y los principales partidos a su favor. Pero en cuanto se empiecen a conocer las ideas republicanas y se puedan ver debates donde ambas opciones tengan las mismas oportunidades de darse a conocer, el movimiento republicano crecerá “como la espuma”. Por esto los grandes medios de comunicación silencian sistemáticamente todas las noticias que tengan que ver con el movimiento republicano, porque saben que en cuanto empiece a ser conocido no parará de crecer por sí solo. El movimiento monárquico necesita silenciar al republicano para subsistir porque éste crecerá espontáneamente a pesar de los intentos del primero por obviarlo. La monarquía necesita mucho trabajo de “marketing” para mantenerse, la república necesita poco “marketing” para superarla.

Teniendo en cuenta nuestra historia reciente, en particular la Transición, la cuestión del tipo de régimen (república/monarquía) sigue abierta en nuestro país. Es una deuda histórica con la “España perdedora” que debe zanjarse para cerrar la página más dramática de nuestro pasado reciente. La monarquía actual no tiene suficiente legitimidad porque ha sido impuesta por una dictadura y porque no se ha dado ninguna oportunidad a otra opción, la república, como mínimo igual de legítima (para los republicanos más legítima porque representa la legalidad democrática quebrantada con el golpe de Estado de 1936 que dio lugar a la guerra civil). La Constitución actual pone al jefe de Estado por encima de la ley y esto, por un lado es inadmisible en una democracia, y por otro lado puede plantear un serio problema de mal uso de dicho privilegio. La monarquía actual es poco transparente y limita la libertad de prensa practicando una censura incompatible con un régimen democrático.

Por todo ello, el planteamiento de un referéndum para que el pueblo elija democráticamente entre república y monarquía no sólo es legítimo sino que es necesario para cerrar definitivamente las “heridas” de nuestro turbulento pasado reciente y sobre todo para conseguir un grado de democracia, por lo menos, igual que el de nuestros países vecinos. Pero dicho referéndum debe celebrarse con las garantías suficientes para que ambas opciones puedan competir en igualdad de condiciones y para ello es necesario que los medios de comunicación inicien una “apertura” con el objetivo de culminar la libertad de prensa en nuestro país. Dicho referéndum debe estar precedido por un debate serio, profundo, verdadero y sin miedo en la sociedad española. Independientemente del resultado del referéndum, su planteamiento puede y debe suponer un importante impulso democrático.

El movimiento republicano tiene el gran reto de luchar activamente por la concienciación masiva sobre la necesidad de la III República española, lucha que debe pasar inexorablemente por la unificación de las distintas plataformas republicanas, y para ello debe iniciarse un debate “interno”, pero abierto a la sociedad, sobre el modelo que debe adoptar dicha república. La república no debe ser sólo la negación de la monarquía sino que debe ser un modelo alternativo perfectamente definido. Es necesario dar a conocer el concepto de república antes de que se instaure para garantizar su porvenir como forma democrática del Estado, al ser una alternativa de poder institucional conocida. Es necesario que deje de ser algo bueno por conocer frente a lo malo conocido. Hay que evitar que la república llegue de modo imprevisto y se instale en un Estado de precariedad. El objetivo fundamental es evitar los errores del pasado que provocaron los fracasos de las I y II Repúblicas en España. En definitiva es imprescindible sentar las bases teóricas antes de su puesta en práctica.

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  • modorro260
    modorro260  • 24/02/2018 12:37:48

    fijate si sera falsa la democracia lo que tenemos, que te admiro por tu valentia en escriibir un pensamiento que ya ronda por muchas cabezas pero que nos dá un poco de miedo el comentarlas, muy cierto es, que estos tiempos no son como los de los siglos XIII u XIV, pero hasta que los ciudadanos lo entiendan gastaremos muchos recursos económicos en mantenerlos, y en paralelo a lo que te refieres, yo, diria lo mismo del estado religioso.

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