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Democracia directa como única forma de acabar con la Oligarquía

uno de madrid uno de madrid  •  08/09/2015  •    1 Comentario  • 

Es necesario que las acciones de los políticos estén sometidas a un escrutinio continuo y, sobre todo, A REFRENDOS CONTINUOS.

Por ello propongo que se apruebe lo siguiente:

Obligar legalmente al ayuntamiento de Madrid a que:

  1. Todas las leyes/disposiciones/decretos/ordenanzas deben ser aprobadas en referendum popular.
  2. No se puede aumentar la deuda pública sin que se apruebe en referendum popular.
  3. No se pueden subir los impuestos sin que se apruebe en referendum popular.
  4. No se pueden aprobar nuevos gastos, inversiones, obra pública, rescates a empresas insolventes, ni ninguna otra ayuda pública a los amigotes/votantes del político de turno sin que se apruebe en referendum popular.

Estamos gobernados por una Oligarquía y la única forma de huir de ella y de aproximarnos a la democracia es mediante la obligación legal de los políticos de someter a referendo popular practicamente la totalidad de las decisiones.

Mientras esto no se apruebe, estaremos viviendo en una Oligarquía.

Como ya explicó Robert Michels al enunciar la Ley de Hierro de la Oligarquía, toda organización que crece se apoya en los especialistas para crecer más rápido y más fácilmente.

Conforme una religión, un sindicato, un partido o un estado crecen, es necesario tomar decisiones más complejas o en poco tiempo; muchas veces surgen oportunidades que requieren el manejo de muchos medios de forma autónoma y fuera del control de las bases, etc. Esto hace que los especialistas vayan ocupando los puestos importantes dentro de la organización.

Cuando ha pasado suficiente tiempo los especialistas ya ocupan los puestos importantes. Más y más decisiones son tomadas por los especialistas, quienes poco a poco anulan la capacidad de decisión de las bases hasta convertirla en testimonial.

Finalmente son los líderes los que deciden por las bases, y el "flujo de decisión" se invierte. La organización deja de dedicar sus esfuerzos a ejecutar las decisiones de las bases, y empieza a emplear su energía en convencer a todos (tanto al resto de la población como a las mismas bases) de la conveniencia/necesidad de las decisiones de los líderes.

Resumiendo, la organización termina siendo controlada por unos pocos, los líderes, quienes toman todas las decisiones importantes, y que usan los medios de la organización para su beneficio personal: completa su evolución cuando se convierte en una Oligarquía.

Esto ocurre en todas las organizaciones creadas por el hombre: empresas, religiones, maquinaria estatal, partidos políticos, sindicatos... Por eso, porque estamos gobernados a través de partidos oligárquicos (controlados por sus líderes), que se pelean por controlar un aparato del estado que a su vez también es oligárquico, es imposible vivir en democracia. Los líderes de todos y cada uno de los partidos/sindicatos/estados/aparatos-religiosos/asociaciones/sectas/etc que han existido y existirán utilizan esas organizaciones para tomar el control del presupuesto y repartírselo entre sus amiguitos.

Y en el caso de los partidos y el aparato del estado, lo hacen con el presupuesto público. Somos nosotros, el pueblo, los que les pagamos la fiesta a los nuevos señoritos. Ya está bien de sanguijuelas. La única forma de conseguir democracia verdadera es obligando al aparato político a someterse a la voluntad popular mediante referendums continuos vinculantes. Que seamos los ciudadanos, mediante la única democracia que existe (referendums populares vinculantes para todo) los que decidamos nuestro futuro.

PD: Por supuesto, esto se extiende a toda España y a toda la Unión Europea. Pero debemos empezar por nuestra ciudad.

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