Servicios públicos de calidad para todos
Los servicios sociales deberían prestarse a través de instituciones y empresas públicas, en las que el objetivo fuera la atención integral y personalizada del ciudadano; especialmente y de forma prioritaria la atención sociosanitaria de las personas más vulnerables y necesitadas, nuestros mayores. Servicios de calidad para todos ellos, que no pueden plantearse como el negocio de unos pocos.
IVI (?), ¿por qué asocias la palabra "servicios públicos" con ineficaces? ¿Te refieres a que no llegan a todo el mundo por falta de presupuesto o a que no son negocio? ¿Quieres que te habla de empresas privadas que conozco, que además de pagar mál a sus empleados se permiten escatimar recursos a los usuarios? ¿Te imaginas en qué consiste su "eficacia"? ¿Quieres saber cómo es el trato que dispensan a los residentes, muchas de ellas personas mayores sin recursos? Por eso mismo, te recomiendo informarte bien antes de lanzar preguntas con respuesta incluida, sobre todo si está mal formulada. Gracias.
El espíritu con el que nace DECIDE MADRID, a pesar de muchos, es el de generar cauces de participación, intercambio de ideas, reflexión... No para lanzarnos puyas los unos a los otros (el famoso "y tú más" al que nos tienen acostumbrados), sino para buscar puntos de encuentro y generar propuestas, desde el respeto y sin descalificar a nadie. Por eso no entiendo, que un tema tan sensible como es el de la atención a nuestros mayores genere tanta controversia. A caso no estaríamos todos de acuerdo en que hay que tratar de evitar, en la medida de lo posible, cualquier dolor y sufrimiento innecesario a una persona gravemente enferma (los llamados cuidados paliativos). Entonces, ¿por qué cuesta tanto entender que muchos defendamos, que desde las instituciones públicas se deba cuidar y proteger a los ancianos? Sobre todo en sus últimos años de vida, cuando más necesitados están, ¿tratarles con especial atención, con respeto y con cariño, no debería ser una prioridad para todos nosotros?
La calidad y el grado de atención y cuidado público a nuestros mayores, es un factor mas que nos define cuantitativamente y cualitativamente como País. El honesto y buen gobernante, debe de velar por que dicha calidad y grado aumenten, en lugar de disminuir a niveles impropios, e incluso indignos, de nuestra sociedad actual.
Recuerdo un artículo que salió hace mucho, en el periódico de la Fundación Atapuerca. Hablando de la aparición de los primeros Homo-sapiens, nos informaban de como se establece a nivel antropológico este período de humanización: es aquel momento en el que, por primera vez, aparecen en el interior de las cuevas restos de personas enfermas y ancianos. Es cuando, a pesar de la falta de conocimientos y medios, los miembros de la "tribu" deciden cuidar a sus semejantes. Y cuando, solo en caso de un desenlace fatal, se les plantea la necesidad de enterrarles. En un lugar próximo, con el máximo respeto. Una forma de reconocimiento... Así surgieron espacios como el Crómlech de Stonehenge: un verdadero hospital al que acudían las personas heridas y enfermas. Y en torno a este espacio de recogimiento y cuidados, enterramientos colectivos y no meros observatorios de estrellas. Desde entonces no hemos mejorado mucho. Más bien todo lo contrario.
Los servicios públicos no tienen porque ser más caros ni menos eficientes que los privados; y al revés, un servicio privado no tiene que ser más barato ni mejor que uno público, sobre todo si se busca rentabilidad (baste comparar las prestaciones del Sistema Público de Salud y las de una Sociedad Médica Privada). Cuando el servicio que se presta no se plantea como negocio, y además se ofrece a personas sin recursos que no pueden pagarlo, forzosamente la empresa debe asumir "perdidas". Claro que para eso existen los impuestos (que deberíamos pagar todos), cuya razón de ser es precisamente la redistribución de recursos y un reparto más equitativo y solidario (algo que a muchos les cuesta aceptar, pero con lo que estaría de acuerdo hasta el papa Francisco). Con ellos se construyen autopistas y aeropuertos para unos, y polideportivos, parques públicos y jardines para todos. Esto es, solidaridad entre todos los ciudadanos frente a la avaricia de unos pocos. Ahora podéis llamarme demagogo.
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Entendiendo que puedas estar cabreado, pero no entiendo tu mal estar con la confluencia de ideas que aporta "Ahora Madrid"; alguien desinformado podría pensar que es un partido a la vieja usanza, y estaría equivocado. ¿Pero una plataforma? En cualquier caso, y agradeciendo tu aportación, te pediría que te centrases en el debate que planteo sobre la importancia de tener servicios públicos de calidad para todos, especialmente para los más vulnerables y desfavorecidos. Yo asi lo pienso, y creo que en ningún caso deberían estos servicios, asistenciales en muchos casos, convertirse en un negocio para unos pocos. ¿Tú que piensas al respecto?
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Incorrecto. En nuestro país hay ya servicios públicos que no se prestan con personal propio sino a través de empresas externas. Y resulta que en algún caso se ha optado por volver a usar personal propio porque las empresas salían bastante más caras y daban peor servicio. La razón es simple, si te molestas en pensarlo: 1) Con la empresa externa, tienes que pagar el sueldo del empleado que hace el verdadero trabajo, más el beneficio que se lleva el chiringuito de la empresa. Sale a la fuerza más caro que contratar al empleado directamente y eliminar intermediarios. 2) Los trabajadores de empresas externas están de paso, así que cuando se van, todo el conocimiento que han adquirido se pierde. Con empleados públicos estables, el conocimiento que van adquiriendo a lo largo de los años revierte en favor de la institución.
Efectivamente, los servicios que se dan a través de "subcontratas", necesariamente dan un servicio más caro al usuario, aunque el trabajador esté peor remunerado. La empresa privada, para obtener un beneficio "interesante", empeora/ flexibiliza las condiciones de trabajo y baja los salarios: pura política neoliberal. No hay que olvidar que, de acuerdo con nuestra Constitución, la obligación de las administraciones públicas es la de velar por una sociedad más equitativa y más solidaria donde, a través de impuestos, puedan corregirse desajustes y equilibrarse las rentas más bajas. Con el objetivo, claro está, de garantizar unos servicios básicos de calidad para todos (vivienda, educación y salud entre otros).
Pues yo creo que calidad y privado (económico, intereses, empresa...) son dos palabras bastante incompatibles. Y por otro lado, el mito se cae cuando necesitas que alguien de verdad te ayude y lo haga por dedicación como ocurre en la mayor parte de profesionales del sector público. (puede haber algún familiar enchufado, pero eso ocurre también en lo privado y en todas partes, no es significante. ) Yo , mi familia y amigos, ya hemos estado "ahí". La diferencia con la atención cuando es privado es tan abismal... que da miedo. Pregunta a cualquier ancianito o ancianita de renta normal (no ricos.) Uno de ellos seremos nosotros el día de mañana, y estaría bien cerrar este debate en positivo, por lo menos poniéndonos de acuerdo en lo esencial: Con mi salud no se juega... quiero atención y respeto cuando sea vulnerable y mayor. Dejémonos de verborreas (perdonar pero es lo que pienso de algunos enfoques del debate), y vamos al lado práctico: Votemos en masa esta propuesta, por Nosotros!
Hola Juan. Existen servicios que por su nauraleza nunca pueden ser rentables; el coste de los recursos que necesitan son muy superiores a los ingresos que podrían generarse. De hecho, la existencia de servicios públicos que cubran ciertas carencias se debe, entre otras cosas, a que no existen empresas privadas que puedan darlos sin rebajar la calidad o incurrir en pérdidas (cosa que, como bien dices, no es el objetivo de su actividad). Esto ocurre de forma muy notable, por no decir trágica, cuando se trata de atender a las personas mayores dependientes o a cualquier persona que tenga algún tipo de disfunción (limitación para desenvolverse con autonomía). ¿Te imaginas la cantidad de recursos y tiempo que se necesitan para poder atenderles dignamente? Otra cosa es defender que las empresas públicas deban gestionarse con criterios de eficiencia y productividad, que no de rentabilidad, en cuyo caso estaría de acuerdo contigo. Y desde luego, nunca para colocar a los familiares o amiguetes.
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Pues a mi no me parece una tontería , sino muy razonable. La calidad es directamente proporcional al dinero empleado en cada paciente mayor (tiempo, diagnósticos, atención adecuada), y por tanto, inversamente proporcional al espíritu empresarial (ganar dinero). Y aquí lo que verdaderamente está en juego es que a una persona mayor la atiendan bien. (Y que a nosotros nos atiendan bien en el futuro...) para mí, podemos hablar y hablar pero como lo he vivido en carne propia y he pasado por bastantes centros de salud yo y mi familia, tengo claro lo que hay y no la teoría de lo que podamos debatir. Me encantaría ser pues práctica con mi salud. Para mi ya no hay más debate porque repito, lo he vivido, aunque respeto la opinión de todos. Y adelantándome a lo que puedan decir algunos, si, algunos profesionales privados son buenos...pueden tocarte. Pero esto es como la lotería... y si el jefe de arriba resulta al final que solo quería ganar con tu salud...., que peligro chicos. 2+2= 4.
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Los servicios públicos no tienen porque ser más caros ni menos eficientes que los privados; y al revés, un servicio privado no tiene que ser más barato ni mejor que uno público, sobre todo si se busca rentabilidad (baste comparar las prestaciones del Sistema Público de Salud y las de una Sociedad Médica Privada). Cuando el servicio que se presta no se plantea como negocio, y además se ofrece a personas sin recursos que no pueden pagarlo, forzosamente la empresa debe asumir "perdidas". Claro que para eso existen los impuestos (que deberíamos pagar todos), cuya razón de ser es precisamente la redistribución de recursos y un reparto más equitativo y solidario (algo que a muchos les cuesta aceptar, pero con lo que estaría de acuerdo hasta el papa Francisco). Con ellos se construyen autopistas y aeropuertos para unos, y polideportivos, parques públicos y jardines para todos. Esto es, solidaridad entre todos los ciudadanos frente a la avaricia de unos pocos. Ahora puedes llamarme demagogo.
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Creado por
Creado el 21/04/2016 07:47
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