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Madrid Río y la convivencia entre ciclistas y peatones

Juan F Torres Juan F Torres  •  07/09/2015  •    96 Comentarios  • 

Propongo realizar una adaptación a la realidad en el uso del parque lineal "Madrid Rio". Como vecino de Arganzuela y habitual persona que pasea, corre, monta en bici por Madrid Rio, he observado en estos años un gran problema:

El hecho de que el paseo sea compartido con viandantes y ciclistas/bicicletas, puede suponer un gran problema, ya que ademas de ser muy incomodo para los segundo (no poder ir medianamente ligero, y tener que ir a velocidad de peatón, 20km/h como límite máximo establecido), se suma el riesgo (muy elevado) de atropello, tanto de adultos como de niños (ya que estos corren, se mueven, disfrutan; como debe ser; y no mantienen trayectos rectos, sino imprevisibles, y por lo tanto muy difícil de evitar con la bicicleta).

Ante tan magna obra, creo que sería sumamente fácil, delimitar una parte del paseo (ya que este tiene aprox. 6 m. de ancho) como carril bici, bien mediante bajos bolardos, o bien mediante una delimitación con "tierra de albero" de distinto color o pintura.

En su día el Ayuntamiento de Madrid (abril del 2011) argumentaban qué:

 

 

Si se divide el espacio transitable, tendríamos un espacio libre dividido en franjas estrechas reservadas para cada uno de los posibles tipos de usuarios del paseo.

Frente a ello, se ha optado por un diseño de parque que promueve la convivencia civilizada entre los diferentes usuarios, sin que se molesten unos a otros, como ya sucede en otros parques de la ciudad, como el Retiro, en donde los diferentes usuarios conviven sin problemas.

El tipo de senda de convivencia entre peatones y ciclistas que estamos promoviendo en el parque Madrid Río, está previsto en la normativa vigente, con el nombre de "senda ciclable". Así se recoge en el Anexo I, apartado 75 de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, vigente desde el año 2001. En dicho documento se define la senda ciclable como "Vía para peatones y ciclos, segregada del tráfico motorizado, y que discurre por espacios abiertos, parques, jardines o bosques" [...]

Si, por el contrario, se hubiese optado por marcar una zona exclusiva para bicicletas, eso hubiera fomentado la circulación a velocidades elevadas al sentirse los ciclistas en un espacio propio, lo que a la larga podría resultar peligroso para los peatones, que difícilmente pueden controlar en todo momento a los niños para que no invadan la zona contigua, por señalizada que esté, e incluso los propios adultos, durante el paseo, pueden entrar en la zona señalizada. Igualmente, los perros, aun circulando con correa, podrían en ocasiones entrar en la zona reservada a ciclistas.

Ante esa respuesta (recuerdo, abril del 2011), estuve investigando un poco sobre este tipo de vías y algunos estudios de otros ayuntamientos en relación a la movilidad urbana, así encontre que la Gerencia de Urbanismo del Excm. Ayto de Malaga ("Normas básicas para el diseño de vías ciclables") dice cosas tan interesantes como:

[…]En imprescindible, como criterio de diseño, limitar al máximo las pérdidas de energía cinética en los desplazamientos en bicicleta, significando ello pues que el ciclista no debe ser obligado a frenar continuamente su velocidad más de lo estrictamente necesario y que los tratamiento formales de estas infraestructuras deben ser adecuadas a este principio. Por lo tanto, si se pretende maximizar el uso de una vía ciclable, es necesario intentar por todos los medios, priorizar la movilidad continua de la bicicleta […]

 

Así pues, el diseño eficiente de una vía ciclable pasa necesariamente por la premisa indispensable de limitar el frenado continuo para los ciclistas, aún a costa de las preferencias teóricas de otros usuarios, que en cualquier caso podrían asumir sin tan alto coste dicha situación. […]

[…]La bicicleta posee como vehículo una inestabilidad estructural derivada de su limitación a dos puntos de apoyo, que sólo puede ser compensada mediante la aceleración cetrífuga obtenida a partir de cierta velocidad.

[…]De este modo el ciclista se ve obligado a realizar continuos microcambios en la trayectoria para corregir la citada inestabilidad hasta alcanzar la velocidad necesaria, momento a partir del cual el vaivén se reduce casi totalmente. Por lo tanto, la longitud del arco de vaivén es tanto mayor cuanto menor es la velocidad. (Gerencia de Urbanismo. Ayto de Málaga)

Así pues el hecho del que el/la ciclista deba estar continuamente ajustando su velocidad mediante cambios bruscos de velocidad, frenazos, giros, microgiros...genera una inestabilidad en el/la ciclista, y por lo tanto el consiguiente riesgo de accidentes, tanto del ciclista como por el riesgo de atropello a otros viandantes.

Por lo tanto sugiero la posibilidad de implementar alguna/s de estas soluciones:

  1. Teniendo en cuenta los diferentes estudios de la siniestralidad de aceras-bicis (vías ciclables) frente a carriles-bici (donde la sinisetralidad disminuye en muchos casos en mas de un 70%), propongo replantear la condición de "acera-bici" de Madrid Río, y plantear la delimitación de una parte de esa acera como "carril-bici" de doble dirección.
  2. Con el fin de que esta sea una medidad de bajo coste, tan solo con delimitar este carril-bici con un color de aslfato muy diferente al resto de la acera se crearía una percepción clara al resto de viandantes, así como el incluir señales horizontales sobre el mismo carril-bici y verticales.
  3. Como medida suplementaría se podrían instalar una pequeños bolardos (no superiores en altura a los 5cm) para remarcar aún más la delimitación de carril-bici frente a la acera.
  4. De forma paralela, en aquello lugares de intersección, cruce o cercanía a parques infantiles, se debería poner un asfalto mas rugoso y otras medidas persuasorias para que las bicicletas disminuyan la velocidad al atravesar dichas zonas, con el fin de ganar en seguridad.

 

Muchas gracias

 

Comentarios (96)


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  • Fernanvi

    Yo no estoy de acuerdo en limitar ni dividir espacios. Creo que la ventaja de Madrid Rio es precisamente esa que se puede hacer de todo y toda actividad es posible. he visto bicis, patines, segways,niños,ancianos, triciclos, coches teledirigidos, running...El espacio es tan abierto y con tantas entradas y salidas que se convertiria en una especie de laberinto imposible. Por ejemplo si pones zonas rugosas para que las bicis vayan despacio los patinadores no podran patinar. Desde luego si es necesario señalizar y normalizar sobre todo la velocidad de las bicis ya que el recorrido de Madrid Rio se ha convertido en un atajo perfecto y muy agradable del anillo ciclista y por lo tanto la circulacion es muy elevada.

      • David Arroyo

        El problema viene cuando los ciclistas van muy rápido y hay niños pequeños. Se satura demasiado como para que haya gente en bici a 15 por hora y gente paseando a 3 por hora. Yo soy ciclista urbano y padre, y creo que delimitarlo visualmente (como pasa en cualquier país de uso masivo de bicicletas, como Dinamarca u Holanda) sería una buena medida y ayudaría a tomar conciencia a los paseantes. Pero vamos, es mi opinión :)

        Sin respuestas
      • sombrereroloco

        El problema, es que la gente usa los espacios compartidos de una forma completa y absolutamente egoista. El padre que va con sus hijos, cree que quie va en bicicleta debe ir todo el rato frenando, a 10km/h porque obviamente, el peatón tiene preferencia. El dueño de un perro, a partir de las 21 ó 22 lo lleva suelto porque así se lo permite la ordenanza municipal, y si se te cruza dando pedales para moderte los tobillos, pues te jodes y das palmas. Las familias que salen a pasear, son capaces de ocupar absolutamente todo el ancho de la zona preparada para el "tráfico rodado" porque tienen preferencia. Los que van en patinetes, también hacen uso de todo el ancho del paseo, porque están en su perfecto derecho, y además pueden esquivar sin mayores dificultades a los peatones. Y por último, las bicicletas o bien van a toda pastilla haciendo zigzag como auténticos locos, o bien se fastidian y tienen que ir frenando cada dos metros, que quizá a un peatón le importe tres pepinos, pero al de la bicicleta no le hace ni pizca de gracia el asunto.

        Resumiendo, si la gente no sabe convivir y COMPARTIR un espacio público de forma civilizada, pues habrá que buscar alternativas. Lo que me preocupa, es que suceda como en la casa de campo o en el anillo verde ciclista, sitios en los que los peatones directamente, ignoran cuál es su espacio delimitado e invaden el espacio reservado para las bicicletas, pero claro, esto no molesta...

          • Dani B.

            Eso que dices es cierto. Conque todos nos pusiéramos de acuerdo y respetáramos las normas no habría mayor problema. Además es necesaria una muestra de mayor educación para facilitar la convivencia y el civismo, ya que en mi caso me he llegado a encontrar una fila horizontal de 5 personas invadiendo todo el espacio destinado a las bicis en el anillo verde, e incluso a un grupo de niños jugando tan tranquilamente allí un partido, ignorando completamente el motivo de la existencia del carril bici. Claro que todo esto se podría solucionar con una mayor implicación de la sociedad, empezando por sus padres, y el respeto necesario para la convivencia.

            Sin respuestas
  • alberto_fr

    Yo particularmente no estoy de acuerdo con esa separación sino una mejor información a todos los usuarios para que el flujo sea adecuado y sin interferencias. Cosa que no ocurre ahora en muchas ocasiones. La separación ya se ha estudiado y es inviable pues hay zonas en las que no hay materialmente espacio para la misma.

    Sin respuestas
  • MARVIC

    Es totalmente imprescindible separar peatones de ciclistas. Al igual que algunos sí respetan al peatón yendo a velocidades permitidas y no pasando rozando al peatón, otros muchos avasallan al los viandantes poniendo do en peligro a los niños, mascotas o personas mayores.
    Madrid Río no es una pista de entrenamiento ciclista por mucho que les pese a muchos. Es un espacio teóricamente compartido dónde el respeto debería ser la tónica habitual, pero desgraciadamente no es el caso. Por este triste motivo, solo veo dos opciones, o hacdr cumplir la normativa existente y sancionar ejemplarmente al todo aquel que no lo cumpla tras un mes de tregua y explicaciones, o la separación de usuarios y posterior seguimiento to del cumplimiento. Desgraciadamente es demasiado común ver transitar bicis y monopatines por las pasarelas (está prohibido, según unos redondel tos casi imperceptibles en el suelo) o peatones en el puente Monumental anda do por el tramo reservado al ciclistas.
    De poco serviría un carril específico si luego no lo usamos debidamente.
    Desafortunadamente parece que si no nos persiguen para hacer cumplir las normas nos las saltamos a la torera con la disculpa del desconocimiento.